El libro del filósofo
Manuel Paz y Miño titulado ¿No existe Dios? consiste en una
recopilación, organización, análisis e interpretación de los principales
argumentos relativos a Dios y la religión, lo cual nos lleva a preguntarnos
¿qué significa este libro para nosotros?
El problema de la
existencia de Dios, y por ende de la religión, es muy antiguo en la filosofía,
pues se trata de un tema central para la reflexión moral, ontológica e incluso
epistémica y cognoscitiva. Está en el centro de la reflexión filosófica e
influye directamente sobre preguntas tales como ¿qué es lo bueno?, ¿qué es la
existencia?, ¿se puede conocer a Dios?, etc.
Esta situación singular
del problema nos lleva a preguntarnos ¿por qué no hay más libros que traten de
este tema tan importante? ¿Por qué Paz y Miño y no más bien todas las
generaciones anteriores de filósofos en el Perú? O dicho de otra manera, ¿cómo
es que su libro se ha convertido en un clásico de la filosofía peruana?
Para responder estas
preguntas será menester introducirnos en el texto mismo, para apreciar así su
pertinencia e importancia. El libro nos introduce tangencialmente a la pregunta
filosófica ¿cuáles son los caminos por los que se ha pensado el tema de
Dios?... Es esta una cuestión central que el autor debe resolver si pretende
escribir sobre un tema tan complejo, ¿por dónde abordarlo?, ¿hay una forma
correcta de hacerlo?, etc.
Cuando reflexionamos en
la antigüedad del tema, estos 2400 años se convierten rápidamente en una
barrera para apreciar la temática, son muchos y muy variados los argumentos
sobre Dios y la religión, y también la forma de abordar los problemas, las
perspectivas y modos de enfocarlo. En el libro de Paz y Miño encontramos una
propuesta de abordaje a través de nueve capítulos, de nueve caminos para
ingresar a la temática. Estos son:
1. Sobre los dioses
2. La crítica de la
religión
3. Introducción a la
psicología de la religión
4. Ser o no ser
cristiano
5. Milagros, fe y razón
6. ¿Vida después de la
muerte?
7. ¿Escucha dios
nuestras oraciones?
8. Fundamentalismo
religioso versus racionalismo y modernidad
9. Sin miedo a la
libertad
Esto no implica que sean
caminos cerrados e independientes unos de otros, por el contrario, se tratan de
caminos vinculados entre sí, pero que el autor muestra como vías de abordaje
dejando de esta forma libertad al lector para ingresar, según su inclinación,
por la ruta que escoja.
La cantidad de autores
que son citados es muy abundante, confieso que aun cuando me propuse contarlos
al final desistí, pues son muchos. Se trata de ensayos eruditos que muestran
amplias lecturas y que con las citas permiten al lector la posibilidad de
seguir investigando.
En el primer ensayo,
“Sobre los dioses”, Paz y Miño se pregunta ¿de qué hablamos cuando mencionamos
la palabra “Dios”? Así, nos habla de la etimología de la palabra, de las
múltiples creencias y formas en que se toma a Dios, también de los no creyentes
ateos y agnósticos, así como las formas filosóficas de creencia como la de
Aristóteles, Espinoza, etc. El capítulo avanza con una recopilación de los
argumentos a favor y en contra de la existencia de Dios, y termina analizando
la relación entre la creencia religiosa y la verdad, los criterios de verdad,
etc.
En el segundo capítulo,
“La crítica de la religión”, el autor se pregunta ¿qué es la religión?, además
de su etimología, él nos enseña que la religión implica una cosmovisión del
mundo, y presenta el problema de si la religión es o no inherente al ser
humano. Después de ello cita a filósofos que están en contra de la existencia
de Dios como Marx. Freud y Russell y a favor de la religión y cita Jaspers,
Jung y Bergson. Para terminar, cita a autores que ven cosas positivas y
negativas respecto a la religión como Comte, Fromm y Popper.
En el tercer capítulo
titulado “Introducción a la psicología de la religión”, Paz y Miño se pregunta
¿por qué tantas personas creen en la religión?, encontrando una serie de
razones psicológicas como la empatía, el deseo de socializar, la necesidad de
consuelo, los efectos de la dependencia que produce la religión, y el hecho
innegable de que da poder a algunos creyentes etc. Habla también de estados
psicológicos alterados por distintas causas vinculadas a la religion como: el
ayuno, leer y orar sin descanso, la toma de alucinógenos que acompaña a algunos
rituales etc.
En el cuarto capítulo
titulado “Ser o no ser cristiano”, se pregunta por la veracidad de la biblia,
las fuentes de la misma y su escaso valor histórico. Todo esto sirve de
antesala para la pregunta central ¿quién es Jesús? Se cuestiona la historicidad
e incluso existencia de Jesús de Nazaret, se analiza el mito del “Cristo”, los
milagros de Cristo, su resurrección, así como la peculiaridad de que sea dios y
hombre a la vez. Se cuestiona la
sabiduría de las enseñanzas cristianas.
En el quinto capítulo que
se titula “Milagros, fe y razón”, Paz y Miño analiza y clasifica los milagros,
así habría los de curación, trasformación, resurrección, de sobrevivencia y
apariciones entre otros, así como alegorías sobre los milagros. Los milagros
son reales en el sentido de que quien quiera encontrar milagros los encontrará.
Esto es, los presenta como un fenómeno social.
En el sexto capítulo, el
autor toca el espinoso tema de la vida después de la muerte. Primero nos señala
que la idea de vida después de la muerte es universal, pasa luego a preguntarse
si puede la conciencia sobrevivir a la muerte, para terminar, preguntándose si
la mente se puede independizar del cerebro. Sin duda, un capítulo interesante.
En el séptimo capítulo,
se pregunta si Dios escucha nuestras oraciones, interrogante que sin duda
muchos se han hecho. La actitud ante esta pregunta puede llevar a algunos
creyentes a ser simplones, no ser practicantes y en la práctica vivir como si
Dios no existiera. Por otro lado, también puede haber ateos simplones que no
reflexionan sobre las consecuencias de su ateísmo. Decir que creemos o no en un
Dios--dice Paz y Miño--no nos convierte como por magia en buenas o malas
personas. Hay muchas formas de tener creencias religiosas, están los fideistas--la
mayoría--, los místicos, los fanáticos, etc.
En el octavo capítulo,
Paz y Miño tiende su mirada en forma panorámica para hablar del fundamentalismo
y los Estados modernos, ¿van de acuerdo o no? Si bien considera que, aunque el
Estado y la religión siempre se han apoyado, una vez llegados los creyentes al
nivel del fanatismo, que se da sobre todo en algunos países del Oriente, estos
ya no parecen responder a la forma del Estado moderno, con su exigencia de
libertad y racionalidad. El fundamentalismo trae discriminación, prejuicio,
intolerancia y fanatismo lo cual hace que empeore y se vuelva violento cuando
los fundamentalistas tienen apoyo del Estado. Es el Estado laico el órgano
preparado para evitar caer en estos fundamentalismos y es también la propuesta
de Paz y Miño para una sociedad mejor, libre de extremismos y violencia
religiosa.
En el capítulo nueve y
último, sobre cómo prevenirnos de las sectas destructivas, el autor reflexiona
sobre las conexiones y consecuencias que conlleva la práctica de una creencia
cuando está lejos de afectar no solo la vestimenta, la barba o una dieta
curiosa sino que se involucra con la salud, la automutilación o incluso la
vida. Con un objetivo práctico y datos concretos, nos advierte que el vacío
existencial moderno, puede ser el cultivo que precisen un discurso manipulador
sobre un joven adolescente. En resumen, un capítulo valiente y de denuncia.
Los ensayos de Paz y
Miño terminan siendo así un canto a la libertad, no una prohibición en estricto
de la religión sino la propuesta y la apuesta por una sociedad pacifica, en la
que la religión no sea un factor de violencia, en la que el religioso o el ateo
tengan conciencia de su creencia, se eduque y pueda--como con esta guía y
libro--orientarse en la pregunta quizá más importante que se hace cada hombre
¿quién soy?, ¿qué significa ser hombre?, o visto más popularmente, ¿acaso no
existe Dios?
Su libro se ha
convertido en un clásico, porque era necesario un texto que sirviera de
orientación ante un tema tan amplio e importante, porque se atreve a hablar
valientemente de un tema controversial, por la profunda erudición, citas y
autores que convoca y por la gran claridad de su exposición pedagógica.
Como el tema es eterno,
es seguro que vendrán otros libros sobre el tema, y es también seguro que
entonces el libro de Paz y Miño servirá de guía para nuevas construcciones, y
los nuevos autores se preguntarán ¿por qué estos temas y no otros son
elegidos?, ¿qué argumentos se olvidó de mencionar?, ¿debe ser el libro tan
neutral o en cambio debe tener una posición clara y definida?, etc.
Se trata pues de un
libro testigo de nuestro quehacer, de nuestras inquietudes y de nuestro
derrotero intelectual peruano. Aquel al que habremos de volver cada vez que
queramos reconocernos, el Perú es cristiano sí, pero no ingenuo y el libro de
Paz y Miño nos lo confirma.

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